Así
Por Luis Enrique Cruz Villada
Y
ahora recuerdo tantas cosas que no te dije, cuantos te amo se me escaparon
entre las tardes de ese otoño.
No
sé cuántas veces tu sonrisa siguió ahí junto a mí, aun cuando tú ya no estabas,
no sé cuántas veces hubiese preferido morir en tus brazos.
Aún
recuerdo la noche que te fuiste, llorando, pidiendo que no te fueras, que en
realidad se tratara de un mal sueño… no quería vivir sin ti.
Recuerdo
saberme un mal perdedor, pero, ¿Cómo me imaginaría que te iba a perder?, y
recuerdo a “El Mago”, preguntando: “pobre de ti mi corazón, pero, ¿Cómo te ibas
a imaginar que había un tercero en la batalla y peor aún que te iba a ganar?”
Te
dije que cuando te fueras no te iba a detener y que en parte no cumplí con eso, que rogué porque
me dejarás cambiar las cosas, por pedirte que me dejaras arreglarlo todo… y te
fuiste.
Sin
equipaje, sin boleto de tren ni autobús, no te llevaste ni siquiera los
recuerdos.
Y
quizá olvide enamorarte todos los días, olvide decirte que te amaba, olvide que
eras en mi vida…
Ahí
murieron los abrazos, los besos, todos los “Te amo” que un día dijimos…
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